martes, 3 de septiembre de 2013

PAUTAS DE ACTUACIÓN CON NIÑOS Y NIÑAS CON ALTA CAPACIDAD INTELECTUAL


 
 
Establecer unas pautas fijas de actuación con un niño con Alta Capacidad Intelectual  no es algo sencillo, ya que cada individuo es diferente, tanto en sus intereses, conductas o como se enfrentan a los retos que se les presentan, entre ellos, los  retos académicos.

Partiendo de esto, lo primero, es aceptar al niño tal y como es, tener Alta Capacidad Intelectual no presupone una conducta o un comportamiento preestablecido ni siquiera un rendimiento académico particular (ni alto, ni bajo rendimiento académico). Por lo tanto , el que un niño sea identificado con alta capacidad intelectual no debe ser el motivo para apuntarle a actividades de “niños superdotados” que no le interesan,  ni por el contrario, una excusa para justificar que el niño no saca buenas notas “porque lo que dicen los profes le aburre”.

Lo que si manifiestan los niños con Alta Capacidad Intelectual es un interés y curiosidad por diferentes áreas, lo que deben hacer los padres es estimular y fomentar el acceso a esos conocimientos. Las áreas de interés pueden ser múltiples, no debemos esperar que sean siempre la música, las matemáticas etc. Pueden ser áreas, por ejemplo,  como el deporte o la pintura, por lo que la identificación de estos intereses es esencial para cualquier actuación posterior.  No podemos olvidar que es muy difícil desarrollar  intereses por cosas que no se conocen, por lo tanto, los padres deben ampliar los campos de interés del niño.

Como hemos comentado estos niños se enfrentan a los retos de manera muy diferente, no podemos presuponer que porque tengan Alta Capacidad Intelectual van a saber salir de todas las situaciones sin problemas. Por el contrario, muchas veces, estos niños manifiestan una baja tolerancia al fracaso y una  de las tareas de los padres es animarles a superar los problemas sin temor a fracasar así como enriquecer sus actividades de acuerdo a sus capacidades, porque es tan malo no ofrecerles la posibilidad de saciar su curiosidad como esperar mucho de ellos y ponerles retos demasiado complejos que le  generen frustración y baja autoestima.

Los padres no tienen por qué tener las mismas inquietudes e intereses por determinadas áreas que el niño. Ante estas inquietudes  los padres no deben perder la paciencia y desarrollar en el niño  hábitos de aprendizaje autónomo ofreciendo sistemas para que el niño acceda a los conocimientos de una manera  independiente, también deben fomentar una  colaboración entre las familias y el centro escolar ya que este último tiene acceso a recursos adicionales para enriquecer muchas actividades educativas.
Como conclusión, a la  hora de establecer pautas de actuación con estos niños lo que tenemos que tratar es  ajustarnos es a las características individuales y diferenciales de cada uno, reforzando sus logros y no  generar expectativas de logro por el hecho de ser niños con Alta Capacidad Intelectual.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada