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lunes, 5 de agosto de 2013

DESARROLLO DE HABITOS DE COLABORACIÓN EN CASA EN LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS


Formar hábitos de colaboración en casa en los niños  es tan importante como enseñarles a compartir, estudiar etc.…. Pues a través de ellas aprenderán a mirar  y a escuchar, y lo que es más importante, aprenderán a cuidar su entorno y a asumir responsabilidades.
Tenemos que partir de que a la mayoría de los niños cuando son pequeños les encanta participar en los quehaceres que realizan los adultos. Ayudar a papá o a mamá no es un aburrimiento, sino algo divertido que les hace sentirse importantes. Les gusta poner la ropa sucia en el cesto y los desperdicios en la papelera.
Tengamos en cuenta que el niño  no podrá adquirir el hábito de ayudar y colaborar en casa si hay alguien que siempre haga las cosas por él.
Las tareas deben ser apropiadas a la edad y capacidad de los niños y se irán modificando a medida que crezcan y aprendan a valerse por si mismos, Cuando los quehaceres cambien ellos serán capaces de pensar con ilusión nuevas responsabilidades.
Algunas sugerencias para que el niño desarrolle las actitudes y hábitos de colaboración.
  • Establecer el momento para que realice la tarea, Por ejemplo: que ayude aponer la mesa antes de comer o que recoja sus juguetes antes de bañarse
 
  • Mostrar al niño cómo ha de hacer el trabajo, explicárselo al tiempo que ser realiza y dejar que sea él quien lo remate
 
  • Elogiarle a menudo  ¡Estas poniendo las servilletas muy bien!
 
  • Si comete algún error ayudarle a llevar a cabo correctamente el trabajo ya volverá a practicarlo al día siguiente.
 
  • Tan pronto como el niño sepa realizar la mayor parte de la tarea es importante compensarle con cosas que le gusten.
 
  • No hacer jamás las labores asignadas al niño  si se le olvida: si se hace así no llegará a asimilar que son responsabilidad suya.

viernes, 26 de julio de 2013

NORMAS PARA EL USO RESPONSABLE DE LA TELEVISIÓN


Muchos  niños y niñas pasan la mayor parte de su tiempo libre viendo la televisión. Los contenidos ofrecidos por los programas influyen en sus actitudes, sus valores y en su percepción del mundo y de la realidad social, por lo que  los padres y las madres tenemos que controlar su empleo en el hogar.

No podemos pretender que los niños no la vean. Pero hay que enseñarles a utilizarla correctamente, a no abusar de ella y a que analicen lo que ven con ojo crítico.

 Si el objetivo es evitar el abuso de la televisión, la primera medida es establecer normas de uso. Sin embargo, antes de tomar alguna decisión hay que reflexionar sobre el empleo que los adultos hacemos de ella en casa, pues la “teleadicción” no es solo de los pequeños, sino que alcanza a los padres. Si el aparato está permanentemente encendido, puede hacer que la vida familiar gire en torno suyo. Como consecuencia de esto, la comunicación verbal entre padres e hijos se sitúa bajo mínimos y no hay interacción. Además los niños se vuelven  en receptores pasivos de mensajes publicitarios, hablan y juegan cada vez menos por lo que su creatividad e imaginación no se desarrollan suficientemente. La televisión puede ser educativa y estimulante en pequeñas dosis. Pero para que esto sea así se deben establecer normas mientras el niño es pequeño antes de que aparezcan los problemas. Después, las normas se deben mantener, aunque con pequeñas variaciones.

  1. Procure que el televisor esté apagado la mayor parte del día. No permita que la vida familiar gire en torno a la pequeña pantalla
  2. No deje que su hijo asuma el mando de la televisión  y la iniciativa en lo que a la televisión se refiere. Intente seleccionar los programas y en la medida de los posible, acompañarle ante el aparato compartiendo sus inquietudes y enseñándole a desarrollar su sentido crítico.
  3. Es aconsejable que los niños no vean  la televisión más de hora y media al día
  4. Trate de habituarle desde pequeño a jugar fuera de casa o lejos del televisor. Llévele al cine, al teatro, al circo, a la biblioteca o anímele a practicar deportes.
  5. Recuerde que es imposible que un niño utilice la televisión de manera saludable si sus padres la utilizan de manera inconveniente. Por ejemplo, si al llegar a casa lo primero que usted hace es encender el aparato no pretenda que su hijo no lo haga.

miércoles, 12 de junio de 2013

PAUTAS DE CONDUCTA PARA IDENTIFICAR A UN NIÑO O NIÑA CON ALTA CAPACIDAD INTELECTUAL


 
No es fácil identificar a un niño o una niña con alta capacidad intelectual, bien porque se confunde con un niño con alto rendimiento académico o porque en algunos casos,  pasan desapercibidos por lo contrario, sacan malas notas.

Algunas pautas  de conducta que nos pueden dar indicios que nos encontramos ante  un niño o niña con alta capacidad intelectual son:

 
  • Habilidad para resolver problemas y diseñar estrategias.
  • Uso de un lenguaje maduro con vocabulario rico y complejidad de frases.
  • Tipo de preguntas que realiza: si son inusuales complicadas, maduras etc.
  • Modo en que trasmite y comunica sus ideas.
  • Elevada capacidad de compresión de ideas complejas y de alto nivel de abstracción
  • Profundidad y amplitud de sus conocimientos en tema, áreas os asignaturas específicas.
  • Nivel de curiosidad, inquietud intelectual.
  • Capacidad de observación y análisis de la realidad
  • Ritmo rápido de aprendizaje y facilidad cuando se siente interesado.
  • Uso de materiales comunes de forma innovadora.
  • Aficiones y colecciones.
  • Persistencia y tenacidad en los trabajos que comienza.
  • Actitud perfeccionista y crítica consigo mismo y con los demás.
  • Actitud independiente a la hora de interpretar el mundo y así mismo.
  • Capacidad para resolver problemas y enfrentarse exitosamente a situaciones novedosas.
  • Actitud independiente a la hora de interpretar el mundo y así mismo.